¿Por qué las niñas sacan peores notas en matemáticas?

De por sí, las matemáticas han sido siempre una de las asignaturas más temidas a lo largo de los distintos cursos de educación básica y secundaria. Una materia que tradicionalmente ha aglutinado un mayor número de suspensos que otras desde las primeras etapas educativas y que, según han venido revelando los distintos estudios, se les da peor a las niñas que los niños.

Algo que ha corroborado el Estudio Longitudinal de Infancia de la Universidad de Nueva York donde han querido analizar el rendimiento de los doce mil estudiantes entre cinco y ocho años, divididos en dos grupos del año 1998-/99 y 2010/2011.

Según la AERA, una de las conclusiones que se han podido constatar es que las peores notas se las apuntaban las niñas, agregando a esta información que nada tenía que ver ni con el esfuerzo ni con la conducta o el acercamiento a esta materia por parte de ellas.

Entrando en materia, se ha apreciado que los resultados de los niños y niñas, tanto de los datos que se tienen guardados de 1998 como de los de 2010, son muy similares, dejando patente que mientras que los resultados se muestran muy similares entre géneros cuando los niños tienen cinco, seis y siete años, a partir de los ocho es cuando las chicas empiezan a puntuar por debajo de sus compañeros de clase.

Una brecha de género que es especialmente evidente cuando se comparan las notas más altas de clase por géneros, lo que explica la gran diferencia de matriculados y matriculadas en carreras universitarias tales como las matemáticas, la informática y otros cursos de ciencia, tecnología o ingenierías, donde los hombres son mayoría absoluta.

Entre las conclusiones de este estudio se ha observado que las niñas con las notas más altas no representaban ni un tercio del total de los más excelentes, aumentándose la brecha cuanto más mayores se iban haciendo los alumnos, ya que cuando estos llegaban a los diez años la brecha de género en los mejores alumnos veía reducido el número de féminas a la quinta parte. Algo que podría ser consecuencia de la desmoralización padecida a raíz de las bajas calificaciones obtenidas en los primeros años de enseñanza de las matemáticas.

Los niños son mejores en matemáticas

Quizás el dato más desalentador, siempre según este estudio al que hacemos referencia, es el que indica que cuanto más tiempo y esfuerzo dedicaban las alumnas mejores notas les reportaban, pero siendo sus resultados todavía insuficientes comparados con las mejores notas de la clase y el tiempo dedicado por los varones mejor calificados.

La consecuencia de esta realidad es que el número de profesionales que hoy en día están relacionados con ámbitos como las matemáticas, la informáticas o las ingenierías mujeres son un porcentaje tremendamente pequeño. En el lado opuesto vemos como en las carreras universitarias y los trabajos más relacionados con las letras son ellas las que se llevan la palma en número. La brecha de género es una realidad y reducirla debe ser una prioridad de cualquier sistema educativo de primer orden.

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