El mundo de los videojuegos echa temblar tras la victoria de Trump

La llegada a la Casa Blanca de Donald Trump va a tener consecuencias planetarias a todos los efectos. Además de las evidentes relacionadas con la inmigración y las nuevas relaciones internacionales que piensa entablar el republicano, otros campos menos llamativos a los ojos de los grandes medios de comunicación generalistas también van a sufrir un cambio en sus rumbos.

Uno de ellos es la industria de los videojuegos a la que Trump no ha sido ajena nunca, habiéndose manifestado en relación a este mundo en reiteradas ocasiones y no precisamente con buenas palabras. De hecho, el nuevo inquilino del despacho oval se ha manifestado abiertamente en contra de la expansión de un sector que considera nocivo para la sociedad norteamericana.

Más allá de las distintas entrevistas en las que ha podido pasar de soslayo sobre este asunto, su posición más claramente encontrada es la que realizó a través de las redes sociales hace ahora cuatro años, cuando recién comenzaba el segundo mandato de Obama al que sustituirá.

Fue a través de un tweet señalando como claros “culpables de la violencia en los adolescentes” a los videojuegos de rol, shooters y plataformas de todo tipo en los que aparecen escenas de violencia. Pero ojo, que la cosa no queda ahí.

Poco después volvió a señalar a las grandes empresas de creación de aventuras gráficas de estar detrás del tiroteo de la escuela primaria de Sandy Hook, hablando de la industria de los videojuegos como uno de los grandes culpables de que el lamentable hecho tuviera lugar.

Entonces aparecieron algunas voces críticas dentro del sector pidiendo respeto y sentido común a una industria que no deja de crecer cada año y que tiene una fuerte presencia en Estados Unidos, a sabiendas de que las palabras de un influencer de primer orden como él pudieran tener.

Ahora, una vez Trump ha dejado de ser un personaje público a convertirse en el nuevo presidente del gobierno de los Estados Unidos, la industria de los videojuegos tiembla ante las trabas que tanto el Senado, como el despacho presidencial, controlados por el multimillonario puedan empezar a poner a este sector que tantos millones de dólares mueve anualmente en Norteamérica.

De momento, y después de comprobar que desde que fue elegido como candidato a la presidencia del país estadounidense por el partido republicano no ha vuelto a manifestarse en ningún sentido en relación a los videojuegos y su industria, la cosa parece tranquila.

La industria de los videojuegos, expectante ante Trump

Veremos pues si a lo largo de los próximos cuatro años Trump se atreve a meter mano a un sector al que acusa de promover la violencia… mientras por otro lado defiendo a la Asociación Nacional de Rifle de Estados Unidos a los que a buen seguro dotará de más subvenciones que nunca en los últimos ocho años. Con Trump todo es posible y este sector, como muchos otros, tienen los ojos pegados a los primeros pasos del republicano como líder mundial más influyente de esta misma semana.

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