Las matemáticas, cada vez más presentes en el fútbol de élite

Para muchos, las matemáticas no son más que una serie de números con los que trabajan informáticos, empleados de banca, ingenieros, arquitectos y profesionales de corte técnico, desmarcándose de su interés por esta ciencia, como si no tuvieran que recurrir a ella todos los días y durante varias veces.

Muchos de ellos seguro que tienen que hacer cálculos simples para organizarse su salario, a la hora de hacer la compra o para medir sus avances durante la práctica del ejercicio físico. Y es precisamente este último punto, el del deporte, uno de los sectores donde más inversión se está haciendo en aplicaciones matemáticas.

Hoy en día es ya imposible visionar un entrenamiento de deportistas profesionales en el que no esté medido hasta la saciedad la hora del entrenamiento, la temperatura del mismo, la distancia recorrida, el esfuerzo empleado, las repeticiones adecuadas, y todo ello teniendo en cuenta las distintas variables que cada profesional nos deja tras el trabajo gracias a aparatos como cardiómetros, pulsómetros, podómetros o las máquinas en las que se realizan las pruebas de esfuerzo por las que todos los profesionales pasan, como mínimo, una vez al año.

Además de en todos estos asuntos, en los últimos días hemos conocido como los nuevos millonarios chinos, que en muchos casos se están dedicando a comprar clubes de fútbol y plagarlos de estrellas europeas y americanas, están desviando partidas millonarias a la búsqueda de las nuevas grandes estrellas del futuro a través de las matemáticas, haciendo uso del calculo de probabilidades y analizando el rendimiento de las futuras promesas del deporte rey que deben indicarnos, cada vez con más exactitud, si estamos o no delante de una nueva gran promesa del deporte.

De hecho, los medios de comunicación chinos se han adelantado ya en calificar estas nuevas inversiones millonarias en búsqueda de talento juvenil como la ‘búsqueda del nuevo Messi, a través de cálculos estadísticos’. De momento, es un proyecto, pero esperan empezar a ver los primeros resultados en cuestión de meses.

En este mismo sentido, cabe recordar que son varios los equipos profesionales chinos que trabajan con algoritmos de lo más completos para obtener distintas variables físicas de sus jugadores que ayuden a los entrenadores a hacer las alineaciones, y a la postre también a los directores deportivos a fichar a los jugadores que ofrezcan un mayor rendimiento por partido.

Algo que en otros deportes, como el béisbol, ya se hizo hace tiempo, como sucedió con Billy Beane quien se dedicó a hacer un uso de docenas de datos matemáticos salidos de los entrenamientos y los partidos de los suyos y de los rivales para tratar de hacer de los Oakland Athletic, su club, el mejor de la Major League Baseball (MLB).

El deporte y las matemáticas siempre han estado ligadas, pero la democratización de los sistemas informáticos y la llegada de internet ha supuesto un empujón determinante para que esta se extienda a todos los clubes profesionales de cualquier deporte de todo el mundo. Algo que sólo puede ir a más.

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